COMO SABER SI TIENES ANSIEDAD «PATOLÓGICA» O NO

¿Cómo saber si tienes ansiedad «problemática»?.

 

Si llevas un tiempo experimentando malestar es posible que te hayas planteado esta pregunta.

 

Y en este artículo vamos a explicarte en que tienes que fijarte para obtener una respuesta.


 

¿CÓMO DE FRECUENTE ES LA ANSIEDAD?

 

Todos y todas hemos experimentado ansiedad en algún momento de nuestras vidas (en mayor o menor medida).

Hoy en día estamos acostumbrados/as a escuchar este término y, en general, nos permitimos hablar de ello con mucha más naturalidad que hace unos años.

Sabemos que la ansiedad y sus diferentes manifestaciones están ampliamente presentes en la población.

Prácticamente con seguridad podemos afirmar que todos y todas tenemos amigos/as, familiares o conocidos/as que la sufren o la sufrieron en algún momento de sus vidas.

Pero, ¿Qué datos exactos tenemos relacionados con la presencia de la ansiedad en nuestra sociedad?, vamos a verlos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la ansiedad afecta a 1,9 millones de personas en España (el 4,1% de la población total).

Sin embargo dentro de este porcentaje únicamente se incluyen a aquellas personas que experimentan “un sentimiento de aprehensión o de miedo, una preocupación incontrolable o excesiva sobre una gran cantidad de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral o escolar), que suele prolongarse más de seis meses”.

Es decir, el porcentaje que nos proporciona la Organización Mundial de la Salud solo tiene en cuenta a aquellas personas que sufren un trastorno de ansiedad, sea del tipo que sea.

Pero, ¿realmente únicamente el 4,1% de la población española sufre ansiedad?.

Si tenemos en cuenta los datos publicados por el Ministerio de Sanidad, que recoge información de una muestra amplia (4,8 millones de historias clínicas de personas asignadas a atención primaria en el conjunto del Sistema Nacional de Salud), vemos que el problema de salud mental más frecuente en España es el trastorno de ansiedad, el cual afecta, según estos datos, al 6,7% de la población.

Pero este porcentaje, al igual que en el caso anterior, continúa incluyendo exclusivamente a aquellas personas que sufren un trastorno de ansiedad, dentro de los cuales se encuentran los diagnósticos de crisis de ansiedad, ansiedad generalizada/persistente y formas mixtas de trastorno de ansiedad.

Revisando este estudio en profundidad vemos que, si se incluyeran en el porcentaje a aquellas personas que sufren cualquier tipo de “signo y síntomas de ansiedad” la cifra total de personas afectadas por alguna manifestación clínicamente significativa de ansiedad alcanzaría el 10,4%.

Otro dato significativo de este estudio es aquel que nos revela que en España los problemas de ansiedad afectan al 88,4% de mujeres y al 45,2% de hombres, lo cual parece constituir una diferencia bastante significativa.

También los datos revelan que los trastornos de ansiedad (sean del tipo que sean) se presentan con relativa estabilidad en los diferentes momentos de la edad adulta.

Sin embargo, como decimos, los anteriores estudios a pesar de ser enormemente valiosos, siguen contabilizando únicamente en los porcentajes a personas que sufren de alteraciones graves de ansiedad y dejan fuera a todas aquellas personas que sufren problemas de ansiedad más moderados.

En este sentido y teniendo en cuenta la nueva encuesta elaborada por el centro de investigaciones sociológicas (CIS), sobre la salud mental de los españoles durante la pandemia del COVID – 19, vemos que un 24,5% sufrió una elevada preocupación que sentía no podía controlar y un 22,1% sufrió inquietud significativa.

Así mismo, el  5,8% de la población admitió haber recibido prescripción psicofarmacológica por un problema de salud mental derivado por la pandemia, siendo los fármacos más prescritos los ansiolíticos (Lorazepam, Valium, Clorazepam y Lexatin) con un porcentaje del 58,7% sobre el total de los psicofármacos recetados.

El anterior porcentaje se suma al reflejado por la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE) realizada en el año 2017 que mostraba que el 10,7% de la población ya consumía tranquilizantes, relajantes o pastillas para poder dormir.

Como comentábamos al comienzo, todos estos estudios y datos estadísticos lo que hacen es demostrar un hecho que, desgraciadamente, puede observarse en nuestro día a día cotidiano si prestamos algo de atención: la ansiedad y sus diferentes manifestaciones parecen ser, desde hace tiempo, otra pandemia que parece no dejar de crecer.

 

¿PERO QUÉ ES EXÁCTAMENTE LA ANSIEDAD Y CUANDO ES PROBLEMÁTICA?


 

La ansiedad es un mecanismo de defensa natural que tiene el organismo para protegerse de estímulos externos o internos que son percibidos como potencialmente amenazantes o peligrosos.

Se trata de un estado emocional desagradable que viene acompañado por síntomas corporales entre los que encontramos con mayor frecuencia el temblor, la agitación, la sudoración, la taquicardia o la tensión muscular.

La ansiedad es por tanto un estado emocional que funciona como señal de alerta advirtiéndonos sobre un peligro inminente. Su objetivo es avisarnos de una amenaza para que podamos tomar las medidas necesarias para enfrentarnos a ella.

Esta es la función primaria de la ansiedad y es lo que llamamos “ansiedad adaptativa” o “ansiedad no patológica”.

Se trata de un estado emocional necesario y deseable para que podamos manejar las diferentes exigencias y situaciones potencialmente amenazantes a las que tenemos que enfrentarnos en nuestro día a día cotidiano.

Algunas de las situaciones que normalmente son consideradas por nuestro organismo como potencialmente amenazantes y  que desencadenan la reacción de ansiedad son, por ejemplo, acudir a una entrevista o reunión importante de trabajo, hablar en público o presentarnos a un examen importante para nosotros.

Todas ellas son situaciones que implican cierto riesgo, como perder una oportunidad de empleo, ser mal valorado/a por las personas que nos rodean, o no poder conseguir una titulación que necesitamos.

La ansiedad por tanto en todas estas circunstancias nos prepara y ayuda, si se mantiene dentro de unos límites aceptables, a activarnos y así poder afrontar adecuadamente estas situaciones.

Pero entonces, ¿Cuándo la ansiedad se convierte en un problema?, ¿porqué hablamos de “trastornos de ansiedad”?.

La ansiedad es considerada “patológica” o problemática cuando aparece de forma desproporcionada a la situación considerada como potencialmente amenazante o cuando surge en momentos que realmente no son peligrosos para nosotros.

También hablamos de ansiedad “patológica” cuando esta se mantiene o prolonga más tiempo de lo debido o aparece automáticamente sin un estímulo claro que la desencadene.

En general, y de acuerdo con los sistemas diagnósticos más utilizados (DSM-V y CIE -10) la ansiedad es considerada patológica cuando provoca un malestar significativo que desemboca en un deterioro en la esfera social, laboral o en otras áreas de actividad importantes de la persona.

 

ENTONCES, ¿QUE TENGO QUE PREGUNTARME PARA SABER SI TENGO ANSIEDAD «PATOLÓGICA»?


 

Lo primero que tienes que tener en cuenta para saber si la ansiedad que sientes puede ser problemática o no es que, como hemos visto anteriormente, que te sientas ansioso o ansiosa en algunos momentos de tu día a día es algo natural, sobre todo si te encuentras lidiando con situaciones potencialmente estresantes o “amenazantes”.

Es natural que puedas sentirte ansioso o ansiosa cuando piensas que puedes perder algo importante para ti. Esto podría ocurrir, por ejemplo, en una situación en la que discutes con un amigo/a o con tu pareja. En este momento tu cuerpo y mente utilizan la ansiedad para avisarte de que ha aparecido un riesgo: que una persona importante para ti se distancie emocionalmente.

Lo que tienes que tener en cuenta en situaciones como esta (u otras similares que puedan desencadenar la ansiedad de forma natural), es que tu nivel de ansiedad sea proporcional al estímulo que la ha desencadenado.

Por otro lado, y como veíamos anteriormente cuando diferenciábamos la “ansiedad adaptativa” de la “ansiedad patológica”, lo que tienes que preguntarte para saber si la ansiedad que sientes es problemática es:

  • ¿Tengo ansiedad en momentos en los que realmente no estoy viviendo una situación potencialmente “amenazante”?
  • ¿Mi ansiedad aparece automáticamente sin que pueda identificar claramente un por qué?
  • La ansiedad que siento, aunque tenga un motivo que puedo identificar, ¿es demasiado intensa o se prolonga demasiado en el tiempo? ¿me afecta en mi día a día cotidiano?
  • Y por último y quizás más importante que las anteriores; la ansiedad que tengo ¿me provoca un malestar importante y me impide disfrutar de mis relaciones sociales o desarrollar mis actividades laborales, escolares, etc.?

Si las respuestas a las anteriores preguntas son afirmativas es muy posible que la ansiedad que sientes sea problemática y que sea conveniente que puedas pedir ayuda profesional para comenzar a trabajar en ella y así recuperar progresivamente tu equilibrio emocional.

Otra posibilidad para valorar si la ansiedad que sientes puede ser “patológica” o no es que puedas realizar algún test validado científicamente.

Uno de los cuestionarios que puedes realizar es el GAD7 que con siete sencillas preguntas valora si tu nivel de ansiedad es leve, moderada o alta. Si quieres completar este test puedes hacerlo siguiendo este enlace.

Esperamos que esta entrada en nuestro blog te haya podido ayudar a entender mejor que es la ansiedad, cual es la diferencia entre una “ansiedad adaptativa” y una “patológica” y que te haya sido de ayuda para valorar si la ansiedad que estás pudiendo sentir puede ser problemática o no.

En el caso de que después de ello creas que necesitas ayuda para gestionar y rebajar tu ansiedad no dudes en pedir ayuda profesional y comenzar un proceso de psicoterapia que te ayude a recuperar tu equilibrio emocional.

Y en el caso de que quieras que seamos nosotros quienes te acompañemos en tu proceso de psicoterapia online, puedes solicitar tu consulta inicial gratuita de la forma que te sea más cómoda:

Rellenando nuestro formulario de contacto.

Llamando o escribiéndonos a nuestro número de teléfono 622377041 / 919407802.

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