CONOCE LAS 5 CAUSAS DE ANSIEDAD MÁS FRECUENTES

 

¿Alguna vez has pensando sobre cuales pueden ser las causas de la ansiedad que sufres pero no has conseguido identificarlas?.

 

Si esto te ha ocurrido es natural que haya surgido en ti una sensación muy molesta de confusión.

 

Por eso en este artículo vamos a hablarte cuales son las 5 causas de la ansiedad más frecuentes. 

 

Para que así puedas empezar a conocer y gestionar saludablemente este estado emocional.


 

Los trastornos de ansiedad, en cualquiera de sus formas, están ampliamente presentes en nuestra sociedad y prácticamente todos hemos podido experimentarlos en nosotros mismos, o conocemos personas a nuestro alrededor que han sufrido este problema en algún momento de sus vidas.

Desde hace tiempo nos hemos familiarizado con el Lexatin y otros ansiolíticos y parece que la receta de estos medicamentos para calmar la ansiedad se ha vuelto un asunto común en nuestro día a día cotidiano.

Todos tratamos de rebajar nuestros niveles de ansiedad de muchas maneras: haciendo deporte, saliendo con amigos/as para distraernos o consumiendo alcohol para tratar de evadirnos, entre otras. Nuestra mente intenta buscar conductas o recursos para aliviar el malestar emocional y esto es lo que psicología llamamos “mecanismos de defensa”.

Todos estos mecanismos de defensa son naturales, aunque algunos resultan más saludables que otros. Podemos ver por ejemplo, como recurrir al deporte es una manera de intentar disminuir nuestra ansiedad mucho más saludable que recurrir al consumo de alcohol u otras sustancias.

Las personas tratamos de gestionar de diferentes maneras nuestra ansiedad porque, muchas veces, nos sentimos confusos/as y no entendemos muy bien que es lo que nos ocurre.

Sabemos que nos sentimos ansiosos/as y aunque podamos intuir que provoca esa ansiedad no llegamos a saber con claridad que nos está generando ese sentimiento confuso que en ocasiones parece indescifrable.

Y algunas de las preguntas que nos hacemos cuando tenemos ansiedad son; ¿Por qué estoy así?, ¿Qué demonios me pasa?, ¿Qué tengo que hacer para dejar de sentirme de esta manera?.

Todas estas preguntas están relacionadas entre sí y, para poder responderlas, en este artículo vamos a explicarte cuales son las causas de la ansiedad más frecuentes.

Nuestro objetivo es ayudarte a que si te sientes ansioso/a desde hace algún tiempo puedas conocer que puede estar causando este sentimiento para que así puedas comenzar a gestionarlo de una manera saludable.

 

NO HAY DOS PROBLEMAS DE ANSIEDAD IGUALES


 

Lo primero que es importante que puedas saber es que los diferentes “trastornos de ansiedad” se manifiestan de las mismas formas, es decir, con los mismos síntomas.

Algunos de los síntomas más frecuentes son la preocupación o nerviosismo recurrente, la dificultad para concentrarse, la tendencia a percibir multitud de situaciones como amenazantes, los problemas para dormir, la tensión o el dolor muscular, la fatiga o la agitación corporal, entre muchos otros…

Todos estos síntomas se presentan conjuntamente y dan lugar a la clasificación de los diferentes “trastornos de ansiedad” que se utilizan para “diagnosticar” estos problemas emocionales.

Pero aunque estas clasificaciones sean útiles para que los diferentes profesionales de la salud (psiquiatras, psicólogos, médicos) nos entendamos entre nosotros, es importante que tengas claro que cada persona y cada problema de ansiedad responde a unas causas particulares que hay que valorar individualmente. Es decir que en cada caso las causas de la ansiedad son diferentes.

En este momento es posible que te estés preguntando algo así como: “Entonces si cada problema de ansiedad tiene unos motivos diferentes…¿no hay unas causas frecuentes?, ¿no puedo saber qué es lo que puede estar provocando mi ansiedad?.

Y la respuesta a esta pregunta es que si, que aunque siempre haya que valorar caso por caso, hay una serie de causas que están detrás de la gran mayoría de problemas de ansiedad.

 

CONOCE LAS 5 CAUSAS DE LA ANSIEDAD MÁS FRECUENTES


 

No gestionar adecuadamente otros sentimientos: bloqueo emocional

 

Metafóricamente en terapia decimos que muchas veces la ansiedad es como una gran “pelota de nieve” que se ha ido formando a lo largo de un tiempo más o menos prolongado.

La ansiedad en muchos casos aparece porque, sin ser plenamente conscientes de ello, tratamos de evitar pensar en cosas que nos ponen tristes, enfadan o preocupan, entre otras.

Es decir, de forma automática a veces bloqueamos o “reprimimos” ideas, pensamientos o sentimientos que nos resultan desagradables y nos hacen sufrir.

Creemos que si no pensamos en esos asuntos podemos hacer como si nada pasara, como si no existieran y así poco a poco, sin darnos cuenta, acabamos cayendo en la trampa de la ansiedad.

Lo que ocurre con todos esos pensamientos y sentimientos que hemos bloqueado (más o menos voluntariamente), es que no podemos procesarlos, y por lo tanto se quedan “enquistados” formando poco a poco esa bola de nieve que se manifiesta, en el medio plazo, como ansiedad.

Si este es tu caso es muy posible que no sepas muy bien a que se debe tu ansiedad. Es probable que te encuentres confuso/a y que no entiendas lo que te ocurre. Que te encuentres agitado/a pero no consigues identificar un porqué.

La terapia en estos casos ayuda a desmontar esta pelota de nieve consiguiendo identificar y procesar todos los pensamientos y emociones bloqueadas que están causando tu problema de ansiedad.

 

Tener pensamientos y sentimientos encontrados: conflicto interno

 

Otras veces lo que está detrás de los problemas de ansiedad es que tenemos sentimientos y pensamientos encontrados que no conseguimos gestionar saludablemente. Esta es una de las causas de la ansiedad más habituales.

Esto es lo que en psicología llamamos “conflictos internos”. Sabemos que son inherentes al ser humano y es importante naturalizarlos.

Lo que nos ocurre es que, en diferentes situaciones y momentos de nuestras vidas, hay una parte de nosotros mismos que quiere, piensa o se siente de una determinada manera y otra parte de nosotros que quiere, piensa o se siente de una forma muy diferente.

Para poder entenderlo mejor vamos a poner un ejemplo:

Nos encontramos en una relación de pareja con una persona a la que queremos y tenemos mucho cariño.  Llevamos un tiempo en esa relación y hay muchas cosas que nos hacen felices de ella. Esto provoca que queramos continuar la relación con esa persona e incluso que en algunos momentos tengamos miedo a perderla.

Pero por otro lado también sentimos que hay algo en la relación que no termina de funcionar. No sabemos muy bien lo que es pero percibimos que hay otra parte de nosotros mismos que no se siente satisfecha algunos aspectos de la relación. Sentimos que algo falla y si nos prestamos atención a nosotros mismos/as y pensamos en ello quizás podemos ver que es lo que no nos gusta, o que  es aquello que estamos necesitando y que la relación con esa persona no nos está aportando.

Estamos entonces en una situación de “conflicto interno” porque tenemos sentimientos y pensamientos encontrados respecto a un determinado asunto. No sabemos qué hacer, si continuar con la relación o no y como estos sentimientos y pensamientos nos resultan contradictorios, no conseguimos gestionarlos adecuadamente y entonces aparece el problema de ansiedad.

La terapia en estos casos lo que hace es ayudar a resolver el conflicto interno. Gracias a la psicoterapia se logran poner en orden todos estos pensamientos y sentimientos aparentemente contradictorios y esto ayuda a la persona a armonizar su conflicto y a encontrar sus propias soluciones para resolverlo.

El objetivo de la terapia no es que no tengamos conflictos internos, porque esto es algo imposible (recordemos que son algo natural en el ser humano).

El objetivo de la psicoterapia es ayudarnos a entendernos mejor a nosotros mismos para que así podamos gestionar de forma saludable los diferentes conflictos internos que tenemos a lo largo de nuestras vidas.

 

Baja autoestima: exigencias internas no saludables

 

En ocasiones la ansiedad tiene mucha relación con la baja valoración que tenemos de nosotros mismos/as.

Sentimos que no somos lo suficientemente valiosos/as y que deberíamos de ser “mejores”, en cualquier aspecto de nuestras vidas: deberíamos tener un físico más atractivo, desarrollar mejor nuestro trabajo o ser más hábiles socialmente, por ejemplo.

Hay una parte de nosotros mismos/as que nos exige llegar a unos “ideales” o metas para entonces considerarnos valiosos/as y si no llegamos a ellos nos hace sentir culpables e insuficientes.

El problema es que muchas veces estas exigencias que tenemos con nosotros mismos/as son desproporcionadas o simplemente inalcanzables. En ocasiones nos exigimos más y más y hagamos lo que hagamos siempre aparece el sentimiento de que no es suficiente.

Exigirse a uno mismo/a es muy sano si lo hacemos de forma equilibrada, es decir, si tenemos objetivos realistas y que van acorde con lo que realmente deseamos.

Lo problemático son las autoexigencias aprendidas que nos dicen como “deberíamos ser” pero que realmente hemos interiorizado a lo largo de nuestra vida sin darnos cuenta. Estas suelen ser autoexigencias que nunca se logran satisfacer y que acaban provocando una baja autoestima.

Como sentimos que no somos suficientes nos sentimos angustiados por alcanzar ese “listón” que nos  hemos puesto a nosotros mismos/as y que no llegamos a alcanzar. Esto es lo que provoca el problema de ansiedad.

La terapia en estos casos ayuda a examinar estas exigencias internas, para que puedas ser consciente de donde las has aprendido para así evaluarlas racionalmente y ajustarlas a la realidad. Gracias a la psicoterapia puedes cambiar estas autoexigencias y aprender a relacionarte contigo mismo/a de una manera más saludable.

 

Temor a perder relaciones importantes para nosotros, miedo al rechazo

 

En otras situaciones lo que genera el problema de ansiedad es el miedo recurrente a perder relaciones con personas a las que queremos o a las que nos encontramos vinculados emocionalmente de una u otra manera.

Este temor a que los lazos que nos unen a otras personas se deterioren o rompan puede ser algo característico de nuestra personalidad, es decir, algo que nos ocurre repetidamente con diferentes personas y en distintos momentos de nuestras vidas.

Esto ocurre cuando a lo largo de nuestro desarrollo hemos tenido experiencias en las que hemos sentido como personas importantes para nosotros/as se distanciaban. De esta forma aprendemos que las relaciones personales son frágiles y que en cualquier momento pueden perderse y de esta manera nosotros/as podemos quedarnos o sentirnos solos/as.

Y esta creencia aprendida es la que nos hace temer perder cada una de las relaciones afectivas que establecemos posteriormente a lo largo de nuestra vida.

Inconscientemente creemos que la historia que hemos vivido en el pasado va a volver a repetirse y estamos siempre pendientes de las señales que lo indican para así intentar evitar que realmente ocurra.

La terapia en estos casos ayuda a repasar y procesar emocionalmente las experiencias que han dado lugar a esta creencia. De esta manera se logra tomar distancia de ella y gestionar adecuadamente estos miedos tomando conciencia de que pertenecen a una historia pasada que no tiene porqué volver a repetirse.

 

Situaciones difíciles de la realidad externa

 

Hay veces que la causa fundamental de la ansiedad es la realidad externa que estamos viviendo.

Cuando, por ejemplo, nos encontramos en una situación de incertidumbre laboral, o una persona a la que queremos se encuentra enferma, surge en nosotros/as la sensación de ansiedad y es algo totalmente natural.

La ansiedad en estos casos no es problemática porque surge como una reacción de nuestra mente que tiene el objetivo de activarnos para que estemos alerta y podamos prepararnos para manejar y adaptarnos a estas situaciones potencialmente amenazantes.

La ansiedad en este contexto lo que hace es actuar como señal de alerta que nos advierte de un peligro para que podamos tomar las medidas necesarias para enfrentarnos a él.

Al tratarse de una ansiedad “adaptativa” la terapia en estos casos no puede ser de tanta ayuda como en las situaciones anteriores.

Lo que hace en psicoterapia en este caso es, por un lado, ayudarte a pensar y a tomar decisiones acerca de cómo gestionar esta situación difícil por la que puedes estar atravesando. Y, por otro lado, ayudarte a identificar y a expresar todos los demás sentimientos desagradables que puedes estar teniendo para así puedas gestionarlos saludablemente.

 

CASI SIEMPRE HAY MÁS DE UNA CAUSA


 

Ahora que ya conoces cuales son las causas de la ansiedad más frecuentes es importante que tengas en cuenta que, en la gran mayoría de los casos, aunque pueda haber una causa principal, la ansiedad está generada por una combinación de los anteriores factores.

Por eso es fundamental que si sientes que tienes un problema de ansiedad pienses en estas posibles causas como compatibles las unas con las otras.

De esta manera, reflexionando sobre las posibles causas que pueden estar detrás de tu ansiedad, estas dando el primer paso para gestionar y solucionar saludablemente este problema.

Esperamos que esta entrada en nuestro blog te haya podido ayudar a entender mejor que puede cuales puedes ser las causas de la ansiedad que estás experimentando y como la terapia puede servirte de ayuda para solucionar este problema.

Si después de leer la entrada crees que necesitas ayuda para gestionar y rebajar tu ansiedad no dudes en pedir ayuda profesional y comenzar un proceso de psicoterapia que te ayude a recuperar tu equilibrio emocional.

Y en el caso de que quieras que seamos nosotros quienes te acompañemos en tu proceso de psicoterapia online, puedes solicitar tu consulta inicial gratuita de la forma que te sea más cómoda:

Rellenando nuestro formulario de contacto.

Llamando o escribiéndonos a nuestro número de teléfono 622377041 / 919407802.

Trabajamos contigo para que puedas superar las causas de la ansiedad y recuperar tu equilibrio emocional.

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