ATAQUE DE ANSIEDAD Y TRASTORNO DE PÁNICO


En este artículo queremos contarte todo lo que necesitas saber acerca del ataque de ansiedad: que es, como puedes identificarlo y que diferencias tiene con un trastorno de pánico. 

 

Queremos ayudarte a entender este fenómeno psicológico para que, si tu o alguna persona cercana a ti lo sufre en algún momento, puedas entender lo que está ocurriendo y así saber como empezar a gestionarlo.

 

CONOCE LA DIFERENCIA ENTRE UN ATAQUE DE ANSIEDAD Y UN TRASTORNO DE PÁNICO

 

¿Alguna vez estabas tranquilo o tranquila y de repente ha surgido en ti una sensación de angustia, miedo y/o malestar tremendamente intensa?.

¿Esta sensación ha venido acompañada de diferentes síntomas físicos como taquicardia, temblores, problemas para respirar o sensación de mareo (entre otros)?.

¿Después de que te ocurriera esto te has quedado enormemente confuso o confusa sin entender que es lo que ha pasado?.

Si esto te ha ocurrido es muy probable que lo que hayas sufrido haya sido una ataque o crisis de ansiedad.

Y si esto es así también es muy posible que, de forma natural, hayas podido desarrollar un temor más o menos intenso a que uno de estos episodios vuelva a repetirse.

Sufrir una ataque de ansiedad es enormemente desagradable y es totalmente entendible que después haber padecido uno haya surgido en ti una sensación de tensión o vigilancia más o menos permanente para que esto no vuelva a ocurrir.

Como sabemos que los ataques o crisis de ansiedad son episodios tremendamente difíciles de vivir queremos ayudarte, a través de este artículo, a entender mejor este fenómeno psicológico y a poder diferenciarlo de un trastorno de pánico.

Nuestro objetivo es que puedas conocer en detalle en que consisten estos problemas para que así puedas comenzar a ponerle solución.

Lo primero que es importante que puedas tener claro es que hay una diferencia importante entre la ansiedad “continua” y la crisis de ansiedad.

El ataque de ansiedad se diferencia de la ansiedad “continua” en dos aspectos. El primero es que su intensidad es mucho mayor y el segundo es que su tiempo de aparición es mucho más breve.

En el ataque de ansiedad lo que ocurre es que en pocos minutos, y de manera totalmente repentina, la angustia alcanza un pico tremendamente intenso de intensidad,

Mientras, la ansiedad “continua” se caracteriza porque ser una ansiedad de intensidad moderada y que se mantiene estable en el tiempo.

Así mismo también es relevante que conozcas cual es la diferencia entre un ataque de ansiedad y un trastorno de pánico ya que ambas dificultades psicológicas se confunden con frecuencia.

En este sentido, y para que puedas tener claro cual es la diferencia entre el ataque de ansiedad y el trastorno de pánico vamos a explicarte en detalle en que consiste cada uno de ellos para que así puedas identificarlos con claridad.

 

¿QUE ES UN ATAQUE DE ANSIEDAD?


 

El ataque de ansiedad se conoce también comúnmente con otros nombres como, por ejemplo, crisis de ansiedad, ataque de pánico o crisis de angustia.

Todos estas denominaciones son diferentes maneras de referirnos al mismo fenómeno; el ataque de ansiedad pero entonces, ¿Qué es un ataque de ansiedad?.

Lo primero que es importante que conozcas es que un ataque de ansiedad no es propiamente dicho ningún trastorno psicológico.

Es decir, que los manuales diagnósticos de referencia en el ámbito de la salud mental (como el DSM – V o el CIE -11), especifican que un ataque de ansiedad no puede ser considerado, por si mismo, como trastorno.

De tal forma que si este fenómeno aparece de forma puntual es considerado como un mero síntoma de otra dificultad psicológica que hay de base.

Para que puedas entender mejor a que nos referimos con lo anterior pondremos unos ejemplos sencillos.

Una persona que sufre un trastorno de estrés postraumático a raíz de haber sufrido un accidente de tráfico puede sufrir un ataque de ansiedad cuando está andando por la calle y ve acercarse un coche con las mismas características que el vehículo con el que sufrió el accidente.

Lo que ocurre es que al ver el vehículo acercarse el sistema de alerta de esta persona se dispara, de forma que “revive” mentalmente el accidente sufrido y esto es lo que provoca que de forma repentina aparezca el ataque de pánico.

Otro ejemplo sería el de una persona que tiene fobia a los aviones y que al irse de viaje en este medio de trasporte sufre una crisis de ansiedad en pleno vuelo.

En ambos casos el ataque de ansiedad es un síntoma de los trastornos principales; el trastorno por estrés postraumático y la fobia a los aviones pero, como decíamos, la crisis de ansiedad no es considerada por si misma como un trastorno psicológico.

Una vez hemos aclarado este punto, vamos a ver entonces en que consiste exactamente un ataque de pánico o crisis de ansiedad.

La idea es que si alguna vez tu o alguien de tu alrededor lo ha sufrido puedas identificarlo bien para así comenzar a gestionarlo de una manera adecuada.

El ataque de ansiedad, siguiendo DSM -V se caracteriza por la aparición súbita de miedo o de malestar intenso que alcanza su máxima expresión en minutos y durante este tiempo se producen cuatro (o más) de los síntomas siguientes.

  • Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardiaca.
  • Sudoración.
  • Temblor o sacudidas.
  • Sensación de dificultad para respirar o de asfixia.
  • Sensación de ahogo.
  • Dolor o molestias en el tórax.
  • Náuseas o malestar abdominal.
  • Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo.
  • Escalofríos o sensación de calor.
  • Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo).
  • Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (separarse de uno mismo).
  • Miedo a perder el control o a “volverse loco.”
  • Miedo a morir.

Como puedes observar el ataque o crisis de ansiedad viene acompañado de múltiples síntomas y sensaciones físicas.

Muchas veces estas manifestaciones en el cuerpo son tan intensas que la crisis de ansiedad se confunde con un ataque al corazón.

Es muy común que, la primera vez que una persona sufre un ataque de ansiedad, crea que está sufriendo un paro cardiaco y esto haga que la crisis de angustia sea todavía más intensa.

En este sentido es muy importante que puedas tener en mente que, si en algún momento tu o alguien de tu alrededor sufre un ataque de ansiedad, no va a sufrir ningún ataque al corazón.

Poder tener claro este punto puede servirte de ayuda para mantener, dentro de lo posible, cierta calma.

Por eso cuando una persona ya ha sufrido un ataque de ansiedad previamente y vuelve a sufrir otro este normalmente se hace, en cierta medida, menos intenso.

Lo que ocurre es que se cuenta con la vivencia anterior y se sabe que lo que está surgiendo es una crisis de ansiedad y no un fallo cardiaco.

Una vez llegados a este punto y teniendo claro en que consiste un ataque de ansiedad es posible que te estés preguntando; Y entonces, ¿en que se diferencia esto de un trastorno de pánico?. Vamos a verlo en el siguiente punto.

 

¿QUE ES UN TRASTORNO DE PÁNICO?


 

Un trastorno de pánico, como su propio nombre indica, si que es considerado como un trastorno mental por las clasificaciones diagnósticas de referencia que mencionábamos anteriormente (DSM -V y CIE-11).

Se diferencia con el ataque de ansiedad o crisis de ansiedad en la recurrencia de estos episodios y en que después de los mismos la persona sufre, o bien una inquietud continua por volver a sufrir otro ataque, o bien una evitación de situaciones y estímulos que recuerdan a la crisis de ansiedad sufrida.

Los ataques o crisis de ansiedad que se dan en un trastorno de pánico pueden darse con frecuencia e intensidad variable.

De esta forma hay personas que sufren una gran cantidad de ataques de pánico en un periodo relativamente corto de tiempo (semanas o incluso días), y otras personas cuyos ataques de ansiedad se dan con menos frecuencia y/o intensidad distanciándose más en el tiempo o presentándose con un nivel de ansiedad menos elevado.

Ahora que ya conoces cual es la diferencia entre un ataque de ansiedad y un trastorno de pánico vamos a detallarte a continuación cuales son los criterios diagnósticos de este último siguiendo el manual de referencia DSM -V.

Se puede establecer que una persona padece un trastorno de pánico cuando sufre ataques de pánico imprevistos recurrentes y cuando al menos a uno de los ataques le ha seguido un mes (o más) de uno o los dos hechos siguientes:

  1. Inquietud o preocupación continua acerca de otros ataques de pánico o de sus consecuencias (p. ej., pérdida de control, tener un ataque de corazón, “volverse loco”).
  2. Un cambio significativo de mala adaptación en el comportamiento relacionado con los ataques (p. ej., comportamientos destinados a evitar los ataques de pánico, como evitación del ejercicio o de las situaciones no familiares).

Así mismo, para diagnosticar un trastorno de pánico es necesario que la alteración no se pueda atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica (p. ej., hipertiroidismo, trastornos cardiopulmonares).

Por último también es necesario que la alteración tampoco se explique mejor por otro trastorno mental.

Por ejemplo que los ataques de pánico no se produzcan únicamente en respuesta a situaciones sociales temidas, como en el trastorno de ansiedad social; en repuesta a objetos o situaciones fóbicas concretos, como en la fobia específica; en respuesta a obsesiones, como en el trastorno obsesivo-compulsivo; en respuesta a recuerdos de sucesos traumáticos, como en el trastorno de estrés postraumático; o en respuesta a la separación de figuras de apego, como en el trastorno de ansiedad por separación.

 

¿CUAL ES ENTONCES EL TRATAMIENTO DEL ATAQUE DE ANSIEDAD Y EL TRASTORNO DE PÁNICO?


 

Ahora que ya conoces cuales son las características y diferencias entre el ataque de ansiedad y el trastorno de pánico es posible que te estés preguntando como se tratan estos problemas y que puedes hacer si tu o alguna persona cercana a ti los padece.

En este sentido, lo primero que es importante que tengas en cuenta es que si percibes que tu o alguien de tu alrededor está atravesando por alguna de estas dificultades, es fundamental que cuanto antes solicitéis ayuda profesional para comenzar a poner solución a este problema.

Es posible que, de forma muy entendible, te pueda dar cierto miedo acudir a consulta de un psicólogo y es natural que quizás necesites tomarte cierto tiempo para ello.

Pedir ayuda a veces no resulta nada fácil pero si estás atravesando por una situación de dificultad y has sufrido alguna crisis de ansiedad o percibes que puedes tener un trastorno de pánico es fundamental que empieces a ponerle solución cuanto antes para así evitar posibles complicaciones.

Muchas veces estas dificultades psicológicas al no ser tratadas a tiempo desembocan en otros problemas ya que, por ejemplo, una persona que sufre un trastorno de pánico puede recurrir al aislamiento social por miedo a sufrir uno de estos ataques en público.

Y este aislamiento a medio plazo puede dar lugar a un estado de ánimo depresivo, lo cuál retroalimenta e incrementa la posibilidad de sufrir más crisis de ansiedad formando así un círculo vicioso peligroso.

Una vez especificado esto queremos ayudarte a entender (aunque sea de manera breve) como se tratan ambas dificultades en consulta para que si estás atravesando por alguna de ellas puedas conocer como la psicoterapia puede ayudarte.

 

Tratamiento del ataque de ansiedad


 

Como mencionábamos antes, el ataque de ansiedad o la crisis de ansiedad al presentarse de forma aislada se considera un síntoma que acompaña a otros trastornos psicológicos (como por ejemplo el trastorno por estrés postraumático, la fobia o el trastorno de ansiedad generalizada, entre otros).

En este sentido, para tratar el ataque de ansiedad lo que se hace en psicoterapia es tratar el trastorno al que acompaña.

Es decir, que si por ejemplo la crisis de ansiedad se da como síntomas de un trastorno por estrés postraumático lo que se hace en el proceso psicoterapéutico es trabajar para abordar la angustia que despierta el trauma experimentado.

De esta manera, consiguiendo de forma progresiva la eliminación del trastorno que provoca la crisis de ansiedad logramos que esta también desaparezca.

 

Tratamiento del trastorno de pánico


 

En el trastorno de pánico si se aborda directamente las crisis de ansiedad repetitivas sufridas y lo que se hace, gracias a la psicoterapia, es descubrir que es lo que está causando ese nivel tan intenso de ansiedad para que la persona pueda comenzar a gestionar saludablemente este estado emocional y así dejar de sufrir las crisis de ansiedad recurrentes.

Lo que se logra gracias a la ayuda psicológica es entonces eliminar las causas de la ansiedad de forma progresiva consiguiendo así que la persona recupere su bienestar emocional.

En esta línea, si tienes curiosidad y quieres conocer cuales son las 5 causas de la ansiedad más frecuentes puedes consultar el anterior artículo donde hablamos de ello.

Esperamos que esta entrada en nuestro blog te haya podido ayudar a entender mejor que es el ataque de ansiedad y el trastorno de pánico, cuáles son los síntomas y características de cada uno de ellos y como la psicoterapia ayuda a solucionar estas dificultades psicológicas.

Si después de ello crees que estás sufriendo alguna de estas dificultades y necesitas ayuda no dudes recurrir a un profesional y comenzar un proceso de psicoterapia que te ayude a recuperar tu equilibrio emocional.

Y en el caso de que quieras que seamos nosotros quienes te acompañemos en tu proceso de psicoterapia online, puedes solicitar tu consulta inicial gratuita de la forma que te sea más cómoda:

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