HAY DIFERENCIAS ENTRE ESTRÉS Y ANSIEDAD: NO LOS CONFUNDAS

¿Conoces que diferencias hay entre el estrés y la ansiedad?.

 

Muchas veces estos fenómenos psicológicos se confunden y es importante poder diferenciarlos claramente para así identificar cual de estos estados emocionales estamos experimentando.

 

Por eso en este artículo vamos a contarte cuales son las diferencias fundamentales entre el estrés y la ansiedad y en que consiste el tratamiento psicológico de cada uno de ellos.


 

Desde hace tiempo es habitual que en nuestras conversaciones cotidianas hablemos de estrés y ansiedad como si fueran lo mismo, cayendo en el error de pensar que son fenómenos psicológicos iguales y que no existe ninguna diferencia entre ellos.

Es natural que confundamos ambos términos porque realmente son estados emocionales bastante similares, pero es importante poder diferenciarlos adecuadamente. Por eso en este artículo vamos a contarte cuales son las diferencias entre el estrés y la ansiedad.

El objetivo es ayudarte a que puedas saber si lo que sientes es estrés o ansiedad (aspecto muy relevante para que puedas comenzar a gestionar adecuadamente saludablemente estos estados emocionales).

Para ello en primer lugar vamos a definir estos conceptos y después te vamos a contar cuales son las diferencias fundamentales entre ellos.

 

¿QUÉ ES EL ESTRÉS?


 

El estrés es un fenómeno o reacción psicológica que ocurre cuando te tienes que enfrentar a una situación determinada y no posees (o sientes que no posees) las habilidades, capacidades o recursos necesarios para ello.

Dicho con otras palabras; el estrés aparece cuando percibes que la situación a la que te tienes que enfrentar te supera. Cuando piensas que no cuentas con los recursos necesarios para afrontarla adecuadamente.

Vemos entonces como el estrés es un sinónimo de lo que también llamamos “ansiedad adaptativa”, motivo por el cual muchas veces estos términos pueden llegar a confundirse fácilmente.

Recordemos que decimos que la “ansiedad adaptativa” (realmente estrés) es un mecanismo de defensa natural que tiene el organismo para protegernos de estímulos que percibimos como potencialmente amenazantes.

El estrés o “ansiedad adaptativa” es entonces un estado emocional desagradable que viene acompañado de una activación fisiológica o corporal que se manifiesta a través de síntomas como el temblor, la agitación, la sudoración, la taquicardia o la tensión muscular.

Estos síntomas corporales funcionan como señal de alerta que nos prepara para que podamos afrontar adecuadamente la situación ante la que nos encontramos y sobre la que percibimos que no tenemos recursos necesarios para hacerla frente.

 

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?


 

Teniendo claro lo anterior, es decir, que el estrés es un sinónimo de lo que también llamamos “ansiedad adaptativa”, vemos entonces que lo que llamamos “ansiedad” en términos generales se asocia con lo que frecuentemente denominamos como “ansiedad patológica”.

La ansiedad es un estado de agitación emocional que, o bien aparece de forma desproporcionada ante una determinada situación, o bien surge sin ningún motivo aparente, en momentos en los que realmente no existe ningún peligro para nosotros/as.

Como veremos más adelante lo característico de la ansiedad es que su causa es interna y no externa como sucede con el estrés, su intensidad es desproporcionada y también que muchas veces la persona que la sufre no sabe identificar con claridad su origen, lo cual provoca un sentimiento muy frustrante de confusión emocional.

 

DIFERENCIAS ENTRE ESTRÉS Y ANSIEDAD


 

Causas del estrés y la ansiedad

 

Como hemos podido ver la causa del estrés es una situación externa perfectamente identificable. De manera que lo que genera el estrés es la percepción de que no tenemos los recursos o las habilidades necesarias para afrontar dicha situación.

Sin embargo, en la ansiedad, aunque es cierto que influyen variables externas, la causa es fundamentalmente interna. Para que puedas entender esto de una forma sencillo pondremos un ejemplo.

Cuando tenemos ansiedad social lo que nos genera este estado emocional es tener que enfrentarnos a una situación en la que vamos a tener que interaccionar con otras personas.

Podemos pensar entonces que la causa de la ansiedad es una situación externa claramente identificable (como en el estrés), pero si lo analizamos bien vemos que lo que realmente genera la ansiedad no es la situación externa en si misma.

Lo que causa la ansiedad social son creencias internas de diferente tipo, como por ejemplo, la creencia de que no somos lo suficiente valiosos para los demás o la creencia de que los demás pueden reírse o pensar mal de nosotros/as si no nos mostramos de una determinada manera (entre otras).

Por lo tanto, aunque en esta situación haya un estímulo externo desencadenante, la causa real de la ansiedad es algo interno (creencias).

 

Origen

 

Como vemos el origen del estrés es perfectamente identificable; una situación externa concreta que percibimos que desborda nuestras capacidades y recursos.

Sin embargo en la ansiedad el origen es difuso porque aunque la persona pueda identificar algunas situaciones externas que desencadenan esa sensación, realmente no puede explicar por qué se siente así, ya ella misma percibe que la reacción emocional es desproporcionada a la realidad que está viviendo (recuerda el ejemplo anterior de la ansiedad social).

Así mismo, hay muchas otras situaciones en las que la ansiedad aparece aparentemente “sin motivo” de forma que ni siquiera podemos identificar ninguna situación externa que la haya podido desencadenar.

 

Intensidad

 

En el estrés la intensidad de nuestro estado emocional es proporcional a la situación externa que lo desencadena. Podemos verlo claramente cuando, por ejemplo, tenemos que enfrentarnos a una determinada tarea laboral.

Si percibimos que esta tarea sobrepasa ampliamente nuestras capacidades o recursos sentimos un estrés elevado. Por el contrario, si percibimos que la tarea laboral no sobrepasa en gran medida nuestros recursos y habilidades el estrés que sentimos es moderado o leve.

Sin embargo la intensidad de la ansiedad no es proporcional a la situación que aparentemente la desencadena.

La ansiedad aparece de forma desproporcionada porque, como veíamos anteriormente, lo que realmente la está causando no es la situación externa en si misma sino las creencias que tenemos respecto a ella, u otros aspectos internos de los que no somos conscientes y que no tienen relación con ninguna situación concreta.

 

Duración 

 

Como la causa del estrés es una situación externa perfectamente identificable cuando esta situación concreta ya no está presente dejamos de sentir estrés.

En la ansiedad no sucede lo mismo porque, como veíamos, su causa es interna. Por lo tanto, aunque la situación externa ya no esté la ansiedad continúa manifestándose.

Lo vemos claramente de nuevo con el ejemplo de cuando tenemos que enfrentar una tarea laboral.

Mientras estamos realizando la tarea podemos estar estresados (porque sentimos que no nos da tiempo, que hay cosas que no sabemos…) pero cuando conseguimos finalizarla el estrés desaparece.

Sin embargo, después de entregar esta tarea podemos comenzar a sentir ansiedad porque creemos que nuestro superior va a encontrar muchos errores en ella, nos va a echar la bronca o va a pensar que somos inútiles…

 

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO DEL ESTRÉS Y LA ANSIEDAD


 

Después de que hayas podido conocer que es el estrés y la ansiedad y cuales son sus diferencias fundamentales seguramente te estarás preguntando; entonces, ¿tanto el estrés como la ansiedad necesitan tratamiento? Y si es así…¿se trata de la misma manera?. Vamos a tratar de darte respuestas a estas preguntas.

Realmente podemos decir que el estrés no requiere necesariamente de tratamiento psicológico ya que lo que lo causa es una situación externa y no factores internos o psicológicos de la persona.

Lo necesario para dejar de sentir estrés es afrontar la situación externa que lo desencadena. En este sentido la terapia puede ser útil proporcionando estrategias psicológicas que permitan hacerla frente de forma más eficiente.

Algunas de estas estrategias pueden ser las pautas de higiene del sueño, el establecimiento de conductas de autocuidado o el aprendizaje de técnicas de concentración, entre otras.

La ansiedad en cambio es un problema emocional de mayor gravedad, normalmente más recurrente y por lo tanto si que requiere psicoterapia que ayude a solucionar las causas internas que la desencadenan.

Es importante destacar que numerosos estudios a lo largo de la historia han demostrado que la psicoterapia, tanto online como presencial es altamente eficaz para solucionar los diferentes problemas o trastornos de ansiedad existentes.

Esperamos que esta entrada en nuestro blog te haya podido ayudar a entender mejor cual es la diferencia entre el estés y la ansiedad para que si estás experimentando alguno de estos estados emocionales puedas tener claro si se trata de uno u otro.

Si después de leer la entrada crees que necesitas ayuda para gestionar y rebajar tu ansiedad u estrés no dudes en pedir ayuda profesional y comenzar un proceso de psicoterapia que te ayude a recuperar tu equilibrio emocional.

Y en el caso de que quieras que seamos nosotros quienes te acompañemos en tu proceso de psicoterapia online, puedes solicitar tu consulta inicial gratuita de la forma que te sea más cómoda:

Rellenando nuestro formulario de contacto.

Llamando o escribiéndonos a nuestro número de teléfono 622377041 / 919407802.

Trabajamos contigo para que puedas superar tu malestar y recuperar tu equilibrio emocional.

Oasis. Tu espacio de psicología online