¿Qué diferencias hay entre la terapia online y presencial?

Si estás pensando en acudir a terapia es posible que te haya surgido la duda de si recurrir a la terapia online o buscar un psicólogo cerca de ti que pueda ayudarte de forma presencial.

Seguramente te hayas preguntado que diferencias hay entre una terapia online y una presencial y quieras conocer esto en detalle para poder tomar una decisión acertada.

En este artículo vamos a explicarte cuales son las 3 diferencias más importantes entre ambos tipos de psicoterapia para que puedas decidirte por la opción que prefieras.

La “moda” de la terapia online

Cada vez más todo se vuelve digital y la terapia psicológica no se ha quedado atrás.

Podríamos pensar que es una “moda” pasajera a la que hemos tenido que recurrir forzadamente debido a la pandemia del COVID – 19, pero nada más lejos de la realidad.

La terapia online, al igual que otras actividades que nos hemos acostumbrado a realizar en remoto (teletrabajo, etcétera) ha venido para quedarse.

¿Porqué? por que todos (psicólogos y clientes – pacientes), nos hemos dado cuenta de que, aunque la terapia online tiene algunas diferencias con la psicoterapia presencial, es igual de efectiva.

Otra razón es que cada vez más nos estamos acostumbrando a realizar todo tipo de actividades de forma digital, por lo que podemos pensar que el formato de terapia online, lejos de ser una “moda” pasajera, va a incrementar progresivamente su presencia en el futuro.

Que es terapia online y que no lo es (bajo nuestra visión)

Si has buscado por internet, habrás visto que hay muchas plataformas y psicólogos a nivel particular que ofrecen terapia online a través de mensajes de correo, mensajes de texto o llamada telefónica.

¿Es esto una terapia? El debate está encima de la mesa y nosotros solo podemos dar nuestra visión, pero desde luego nosotros pensamos que esto no es una terapia online.

¿Porqué? porque una terapia (online o presencial) necesita una interacción personal entre el paciente – cliente y el psicoterapeuta. Solo si hay una comunicación personal se puede crear el vínculo necesario para abordar en profundidad las dificultades emocionales.

Ahora que ya hemos aclarado que entendemos por una terapia online vamos a contarte que diferencias tiene con el formato presencial.

Las 3 diferencias fundamentales entre terapia online y presencial

1) Entorno psicoterapéutico

Aunque no lo parezca, el entorno o lugar donde se desarrolla la terapia es fundamental. Por eso es importante que conozcas que ocurre con este aspecto tanto en la psicoterapia online como presencial.

Cuando acudes a un psicólogo de forma presencial, las consultas se desarrollan en el centro donde el atiende. Este centro, aunque tiene que cumplir con unos requisitos básicos para contar con la autorización sanitaria necesaria, puede estar mejor o peor acondicionado (depende del “buen” o “mal” gusto del profesional en cuestión).

¿Qué ocurre si la consulta no está bien acondicionada? Lo más probable es que, si esto es así, no termines de encontrarte cómodo/a y esto, aunque parezca un detalle sin mucha importancia, tiene consecuencias negativas para la terapia.

Otra cuestión es la familiaridad del ambiente. Si vas a una consulta de forma presencial lo natural es que sobre todo al principio y hasta que te vayas habituando poco a poco, no te sientas en un ambiente familiar y esto también pueda tener consecuencias negativas para el proceso de psicoterapia.

Por otro lado, si decides empezar tu proceso de terapia de forma online vas a estar desde el primer momento en un entorno que te es familiar y donde te encuentras cómodo.

Lo que es fundamental en estos casos es que puedas encontrar un lugar o espacio donde puedas estar tranquilo sin que nadie te moleste, un lugar donde tener la intimidad necesaria.

A veces, por los motivos que sean (organizativos, etcétera) no es posible encontrar este espacio, si este es tu caso es mejor que puedas acudir a terapia de forma presencial.

2) Comunicación con el psicólogo

Es posible que una de las dudas más importantes que tengas a la hora de elegir entre una modalidad de terapia u otra es saber si en la modalidad online vas a poder sentir la suficiente cercanía y confianza con el psicólogo. Vamos a intentar resolverte esta duda.

Es cierto que en la terapia presencial, el hecho de que haya una comunicación cara a cara con el psicólogo puede favorecer que se genere una mayor confianza.

Sin embargo es importante que tengas en cuenta que lo fundamental para que puedas sentirte cómodo y en confianza con tu psicólogo no es si la comunicación es cara a cara o mediante una plataforma digital.

Lo fundamental para tener la confianza necesaria para la terapia es la actitud terapéutica y forma de ser que tenga el psicólogo y si esta te hace sentirte en confianza o no.

Por lo tanto si la interacción es cara a cara o mediante videollamada es poco importante.

Además, para bien o para mal, cada vez todos estamos más acostumbrados a comunicarnos con los demás a través del entorno digital. Esto hace que las videollamadas no sean familiares y no se pierda ningún aspecto de la comunicación importante.

3) Nivel de discreción e intimidad

Imagínate llegando a la consulta del psicólogo / a.

Vas por la calle caminando y llegas al portal, tocas al timbre y te quedas esperando a que te abran la puerta. Mientras tanto la gente va cruzándose a tu alrededor y tu sientes cierta impaciencia por que esa puerta se abra.

Por fin se abre y subes al primer piso, donde se encuentra la consulta. Abres la puerta y como has llegado unos minutos antes te sientas en la sala de espera donde hay otra persona que también espera a ser atendida por otro psicólogo/a del despacho.

Parece una “tontería” pero esta situación puede a veces resultar muy incómoda y es entendible.

Cuando vamos a terapia necesitamos intimidad y el echo de que las personas puedan saber que vamos a consulta puede angustiarnos por diferentes motivos, como los estigmas todavía presentes en la sociedad en torno a ir al psicólogo, miedo al que pensarán a encontrarse a alguien conocido en el camino, etcétera.

Por estos motivos decimos que la terapia online tiene un mayor nivel de discreción e intimidad.

Puedes hacer la consulta desde el lugar que tu hayas elegido y nadie tiene porque saber, si no quieres (lo cual es perfectamente legítimo), que estás acudiendo a consulta. Es tu decisión y queda totalmente en tus manos.

Este aspecto es especialmente importante si vives en un entorno menos poblado donde todo el mundo se conoce.

En estos casos el echo de pedir ayuda psicológica puede resultar todavía más difícil porque inevitablemente el nivel de discreción e intimidad es menor que en entornos con más densidad de población.

¿Entonces…¿Cuál elijo?

Nos gustaría poder darte una respuesta certera a esta pregunta pero no estaríamos siendo honestos contigo porque no hay una respuesta buena y otra mala.

Como todas las decisiones que tomamos en nuestra vida cada opción tiene sus ventajas y desventajas y se trata de que conociendo cuales son las diferencias entre ambos tipos de terapia, puedas elegir la que creas que mejor se ajusta a ti, poniendo cada una en un lado de la balanza.

Aun así si queremos recordarte que hay algunos casos en los que la terapia online no está recomendada y otros en los que lo está especialmente. Conoce cuales son estas situaciones antes de tomar una decisión.

Esperamos haberte ayudado a conocer cuales son las diferencias entre ambos tipos de terapia y haberte echado una mano en tu toma de decisión.

Y ya sabes, en el caso de que te decantes por la terapia online y quisieras que fuéramos nosotros quienes te ayudemos, solicita tu consulta gratuita rellenando nuestro formulario de contacto o llamándonos directamente a los teléfonos 622377041 / 919407802.