¿COMO LA TERAPIA ONLINE POTENCIA TU RESILIENCIA?

 


Hoy vamos a contarte la relación que existe entre terapia online y resiliencia.

 

¿Sabías que gracias a la terapia online puedes aumentar tu capacidad para gestionar y recuperarte saludablemente situaciones emocionalmente difíciles?.

 

La resiliencia puede desarrollarse y en este artículo te explicamos como.

 


 

TERAPIA ONLINE Y RESILIENCIA

 


 

Como ya hemos comentado en artículos anteriores (Terapia psicológica online o Las cinco ventajas fundamentales de la terapia online respecto a la psicoterapia presencial), la terapia psicológica online no presenta grandes diferencias con la psicoterapia presencial, de forma que se ha demostrado que ambas modalidades son eficaces para el tratamiento de diferentes necesidades y/o dificultades psicológicas.

Por consiguiente, es importante destacar que ambas formas de terapia tienen sus particularidades y que ninguna es mejor que otra, si no que, dependiendo de la problemática y de las circunstancias que tenga cada persona, será más conveniente recurrir a una modalidad u otra. Si necesitas ayuda para saber si la terapia online es recomendable o no para tu caso, puedes consultar el siguiente artículo ¿Puede ayudarme la terapia online?, donde te ayudamos a descubrir si este modo sería el adecuado para ti.

En el artículo de hoy, nos gustaría abordar más en profundidad cómo la terapia psicológica online puede potenciar tu resiliencia. Para ello, consideramos esencial comenzar por explicar qué es la resiliencia.

 


 

¿QUÉ ES LA RESILIENCIA?

 


 

La resiliencia, en psicología, hace referencia a la capacidad que tienen las personas para recuperarse y mantener una conducta adaptativa después de haber vivido un suceso estresante.

Así pues, la resiliencia no es una competencia con la que se nazca y que sea para siempre; es la capacidad que surge de la interacción entre la persona y su entorno, por lo que todos/as podemos adquirirla y entrenarla.

 

¿Qué influye en que seamos o no resilientes?

 


 

Si bien la resiliencia, como bien dijimos, puede adquirirse y entrenarse, existen diversos factores de protección y de riesgo que pueden influir en que las personas desarrollemos nuestra capacidad resiliente en mayor o menor medida.

Los factores protectores serían aquellos que favorecen la aparición de la resiliencia, como podría ser el tener un buen conocimiento de las propias potencialidades y limitaciones, tener una buena autoestima, identificar adecuadamente los propios problemas, tener una buena gestión emocional, ser flexible ante los cambios, saber pedir ayuda y disponer de apoyo social, entre otros.

Los factores de riesgo, no obstante, serían aquellos que dificultan a la persona el desarrollar su resiliencia, por lo que algunos de ellos serían los contrarios a los recién mencionados factores protectores.

 

¿Qué beneficios tienen las personas resilientes?

 


 

Ser una persona resiliente nos puede beneficiar en diversos aspectos como, por ejemplo, favorece el tener una mejor salud tanto física como mental, observándose menor presencia de trastornos del estado de ánimo como ansiedad o depresión, y de enfermedades, al enfrentarse de manera adaptativa al estrés y gestionar adecuadamente las emociones.

Asimismo, también se ha encontrado relación entre la resiliencia y disfrutar de relaciones sociales más saludables en los distintos entornos en los que convivimos como, por ejemplo, con nuestra pareja, amigos, familiares, compañeros de trabajo, vecinos, etcétera.

En esta línea, las personas con mayor resiliencia tienden a mostrar una mayor satisfacción con la vida, al tener una autoestima más alta, una mejor gestión emocional y relaciones sanas con los demás.

En definitiva, y teniendo en cuenta las ventajas que se derivan de la resiliencia, desarrollar y entrenar esta capacidad adquiere especial relevancia para nuestro bienestar físico, psicológico y social.

 

¿COMO SE PUEDE DESARROLLAR LA RESILIENCIA?

 


 

La resiliencia es una capacidad que todos/as podemos entrenar, pero su desarrollo implica un proceso que requiere tiempo y trabajo personal.

Os presentamos algunos de los puntos que consideramos claves en la adquisición o mejora de esta capacidad.

 

Conociéndonos mejor

 


 

A la hora de desarrollar la resiliencia, resulta determinante conocerse a uno mismo. Es esencial que sepamos cuáles son nuestras fortalezas y cuáles son nuestras debilidades ya que, esto, nos permitirá saber de qué recursos disponemos en situaciones de adversidad y enfrentarnos de manera más adaptativa a las dificultades.

 

Tener una buena autoestima

 


 

El conocer nuestras potencialidades y limitaciones, nos permitirá confiar en mayor medida en nosotros/as mismos/as, incrementando nuestra seguridad y, por consiguiente, nuestra autoestima.

 

Tener una buena gestión emocional

 


 

Para mejorar la capacidad de resiliencia, es importante saber identificar y gestionar las propias emociones. Ser resiliente no significa no llorar o no sentir malestar, sino reconocer qué eventos nos producen determinadas emociones y con qué intensidad las vivimos, aprendiendo a regularlas para que no resulten incapacitantes, entendiendo que todas son necesarias y adaptativas.

 

Ser realistas

 


 

Resulta esencial aceptar la realidad que nos rodea con la mayor objetividad posible. Así pues, es importante analizar el entorno de manera objetiva, evitando maximizar o minimizar las consecuencias negativas que se derivan de las situaciones de adversidad, confiando en nuestros recursos y empleándolos adecuadamente.

 

Tener flexibilidad ante los cambios

 


 

La flexibilidad se conforma como una cualidad de especial relevancia en el desarrollo de la resiliencia. Para enfrentarnos de manera adaptativa a las dificultades, es importante valorar diferentes alternativas, sin aferrarnos obsesivamente a una única solución, ya que lo importante no es mantener el plan inicial, sino conseguir los resultados que estamos buscando de manera eficiente.

 

Saber pedir ayuda

 


 

Cuando nos enfrentamos a un suceso estresante, es posible que nos veamos sobrepasados por la situación. Por este motivo, saber pedir ayuda resulta fundamental a la hora de desarrollar la resiliencia. Conocer cuáles son nuestros límites y cuando necesitamos del apoyo de nuestro entorno para enfrentarnos a una dificultad, nos permitirá superar la misma y recuperarnos con más entereza.

 


 

ENTONCES…¿COMO LA TERAPIA ONLINE PUEDE MEJORAR NUESTRA RESILIENCIA?

 


 

La terapia psicológica online no solo se orienta al tratamiento de dificultades o trastornos mentales, sino que también, puede ser una oportunidad para favorecer el autoconocimiento y para aprender a gestionar adecuadamente nuestras emociones, potenciando así el desarrollo de la resiliencia y de los beneficios que se derivan de la misma.

Por ello, si has pensado en adquirir, desarrollar y/o entrenar tu resiliencia, pero percibes que estás teniendo dificultades o que no sabes cómo lograrlo, este recurso puede ser una opción para ti.

Igualmente, y si todavía no estás convencido/a, te recordamos que en Oasis. Tu espacio de psicología online puedes solicitar tu consulta inicial de manera gratuita para que puedas conocernos y resolver cualquier duda o inquietud que puedas tener.

Nuestra idea es poder ayudarte a que comiences tu proceso de psicoterapia con la mayor seguridad posible, por lo que no dudes en contactarnos para comprobar de primera mano lo que te hemos explicado.

Rellenando nuestro formulario de contacto o llamando o escribiéndonos a nuestros números de teléfono 622377041 / 919407802.

Nuevamente, nos despedimos de ti esperando que esta pequeña entrada en nuestro blog de psicología te haya podido ayudar a conocer algunos aspectos acerca de la resiliencia y de cómo potenciarla a través de la terapia online.

Trabajamos contigo para ayudarte a mejorar tu bienestar.

Oasis. Tu espacio de psicología online.